NO QUEREMOS BANDA ANCHA by Santa Klaus
Desde el ministerio de cienciología no quieren fomentar el uso de
la banda ancha porque parecen creer que para el comercio
electrónico basta con las líneas normales y en cambio la alta
velocidad sólo sirve para descargar música y vídeo, es decir,
para piratear.
.....
Hasta ahora no hemos hecho más que pedir banda ancha asequible y
universal y el ministerio ha dado largas, ha mentido y ha
diseñado planes info para mejorar el comercio electrónico, la
censura y el espionaje.
Como por ese camino no conseguimos nada, lo expresaremos de otra
manera: No queremos banda ancha. No la necesitamos. Las pequeñas
y medianas empresas, las responsables del fracaso del último
plan info, no la necesitan; que se apañen con las viejas líneas
telefónicas; y mientras no se desarrollen con un viejo módem de
14400 serán las responsables de los fracasos del ministerio.
No queremos banda ancha y deseamos que la existente sea más
cara. Queremos que nos vigilen, que dediquen sus esfuerzos a
espiarnos cual régimen dictatorial. Deseamos que asusten a la
gente con sus mentiras y sus políticas policiales. Queremos que
censuren los contenidos. Que los usuarios más interesados en la
información que en las mentiras de los políticos sean condenados
a más años de cárcel que los ladrones de las agencias de
valores. Es nuestro deseo, el de los internautas, que sigan con
su mala gestión y culpen a otros de sus fracasos. Y que los
éxitos, si alguna vez los tuvieren, se los apunte el ministro de
Cienciología.
No queremos investigar, ni saber nada de Informática, sólo
deseamos ser usuarios de ese sistema inoperativo e inseguro que
se cuelga de forma sistemática. Consideramos que la
Investigación básica, la que establece los cimientos del
desarrollo y la Tecnología, no sirve para nada porque no
proporciona beneficios directos y rápidos. El que quiera
investigar que se marche al extranjero.
Queremos pagar derechos de autor abusivos para que los amiguetes
de las sociedades de autores se enriquezcan y se puedan comprar
un chalet en la sierra. Los artistas no necesitan ganar tanto.
Con el pequeño porcentaje que obtienen les sobra.
No queremos que la información sea libre porque eso conduciría a
una crisis de poder a nivel mundial, con todo el mundo por ahí,
cuestionando las decisiones de los mandatarios e incluso
planteándose la moralidad de las guerras...
Hablando de guerras: queremos más guerras para que los
fabricantes de armas puedan producir mucha riqueza para el país.
Mejor aún: queremos apuntarnos a todas, pero que sea del lado
del más fuerte, para ganar y tener una parte del botín. No sólo
obtendremos beneficios económicos a costa de los países
vencidos, sino también recompensas políticas pues nos
acercaremos al deseado orden mundial donde todos seremos una
gran familia y los recursos mundiales se repartirán según las
necesidades de cada uno (los países africanos tienen una riqueza
que están desperdiciando y que sería mejor que la administrase
un país fuerte como los EEUU). Tenemos que fomentar la
globalización.
Por favor, no bajen más los impuestos no vaya a ser que el
Estado se arruine. ¿Cómo vamos a comprar así trenes de alta
velocidad o a alquilar tanques para que los soldaditos puedan
presumir en los desfiles? Suban los tipos de interés: hace
treinta o cuarenta años, cuando lo habitual es que sólo uno de
los conyuges trabajase, las familias tenían un sólo sueldo,
mucho menor que el de ahora, y con eso se mantenía a cuatro,
cinco o más hijos y se pagaba una casa bajo unos tipos de
interés que superaban el 15%. Ahora, con sueldos mucho más altos
y unos tipos en mínimo histórico es prácticamente imposible no
verse ahogado por una hipoteca, incluso para una pareja sin
hijos y trabajando los dos. No queremos tanta calidad de vida.
El que la quiera, que se marche a los países nórdicos.
No queremos disponer de tecnología propia; es mejor comprarla en
el extranjero. Preferentemente en Estados Unidos porque son muy
amigos nuestros. Preferimos pagar muchas licencias de software a
grandes empresas que utilizar software libre y desarrollar
nuestros propios sistemas. Los internautas sabemos que el
software propietario contiene troyanos para extraer información
de forma no consentida y estamos de acuerdo con eso. Queremos
que los espías norteamericanos nos vigilen por nuestro bien y
que el Gobierno español sea su aprendiz de brujo. De esa forma
nos sentiremos seguros, lo cual es muy importante,aunque no lo
estemos.
La privacidad es algo repugnante. ¿Por qué no la eliminan de la
Constitución? Esto tendría efectos más que saludables: por
ejemplo, todos los delincuentes estarían identificados. Todos
los que no tengan inmunidad diplomática, claro; los políticos
seguirían teniendo sus derechos, como ahora. No es tan difícil.
De hecho ahora mismo se está violando la Constitución; sólo hace
falta ponerlo por escrito y aprobarlo por decreto, como han
hecho con varias leyes.
Este mundo está muy bien y hay mucha justicia, sólo le falta un
pelín de mano dura. Queremos más policía que nos pegue en las
manifestaciones y que inicie alborotos violentos para poder
acusar a los pacifistas. Queremos que la policía reprima a la
población que se manifieste. Como hicieron con los vecinos que
trataban de impedir el derribo de una casa habitada; ahí si que
se ortaron...apaleando a todo hijo de vecino. Para pedir consejo
pueden acudir al policía que apaleó a un turista holandés en un
hotel de Marbella. Pero no queremos que los alborotadores
identificados como policías y grabados en video salgan por
televisión porque eso desacredita al cuerpo y al ministerio del
interior.
Queremos que la televisión falsee las cifras de cualquier
evento, porque ¿quién necesita datos reales? Es mucho más seguro
para todos que el Gobierno siempre obtenga los mejores
resultados, aunque para ello haya que mentir. La seguridad del
Gobierno es primordial para el establecimiento de un régimen
estable, no sometido a posibles golpes de estado. Falsear y
falsificar los datos contribuye a proporcionar una apariencia de
solidez y estabilidad. El que quiera datos reales, que haga la
encuesta él mismo.
Al principio pedía menos banda ancha, pero ¡qué demonios!: no
queremos internet. Es un nido de terroristas, pederastas y
piratas. Podemos diseñar una nueva internet donde sólo se pueda
comerciar, donde nadie pueda expresar sus ideas, donde no se
puedan enviar ficheros, donde sólo se pueda hacer click sobre un
carrito de la compra y teclear los numeritos de la tarjeta de
crédito. Eso sería estupendo. Y con muchas ventajas: Acabaríamos
de un golpe con la piratería y el spam, haríamos las
transacciones comerciales muy seguras, la gente vería más la
televisión controlada por el Gobierno, dificultaríamos el
terrorismo internacional, ese del que antes no nos preocupabamos
lo más mínimo y ahora parece tan importante, y cortaríamos por
lo sano con todas las noticias que no pasan por la censura
gubernamental. En esta nueva internet no se necesitaría la banda
ancha y las líneas no se colapsarían y todo el mundo podría
comprar y el país iría viento en popa y seríamos los mejores del
mundo (una frase hecha cuyo significado nunca he logrado
descifrar). ¡Oh!, esta es una idea genial...¿por qué no me hacen
director de algo en el ministerio de cienciología? No soy
funcionario, pero Borja Adsuara tampoco lo era. Incluso puedo
inventar nombres sonoros y rimbombantes para los nuevos planes
des-info. Y cuando la gente descubra la ilegalidad me hacen director de un
observatorio de cualquier cosilla ¿vale?.