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Milinkito
Y cuanto más desacelero, más calentito me pongo
14 de Octubre de 2003
De circos y defunciones
Drifter TV El espectáculo debe continuar. Eso mismo dijo Berzög, el único payaso lacrimógeno del mundo, cuando aquel hombre sentado en la primera fila se había sacado sus vítreos ojos de las cuencas a modo de cuchufleta, él odiaba a los tuertos. Seguidamente apareció en la pista principal, con redoble de tambores, el titánico y formidable Braulio Colosso y su impresionante acto que le requería tal inhumano esfuerzo que se fracturaría las dos terceras partes de los huesos de su cuerpo, en el día de hoy se enfrentó a un ominoso almohadón de plumas. Tras retirar al lesionado forzudo, con la ayuda de unos gentiles paquidermos funambulistas, le llegaba el turno al perro domador de humanos Vladimir y a sus fieras más salvajes: el hombre de calcetín de ejecutivo, el corbata mormónica, la cajera pintauñas, el taxista lenguaraz, el camarero sordo, el calvo de una sola ceja, la vecina pedigüeña y hasta el terrorífico encuestador sobre su marca favorita de profilácticos. La noche seguía pletórica y ahora Salidziia, la mujer alopecica, se desnudaba e introducía en una inmensa urna, a modo de diorama de plató televisivo, con miles de víboras parlantes y retaba al público a diferenciarla de las demás. Cuando nadie consiguió acertar con ella uno de estos zafios ofidios se levantó y presentó el número de Jeff, la cigarra racionalista, que logró solucionar los problemas habitulaes entre Helmut, el oso bailarín y las pulgas hematófagas saltimbanquis llevándose un escaso 76% de beneficio. Sin duda alguna la más sorpendente de todas fue la última función. En ella el famosísimo ejército de mimos copiaron las berrugas, las calvas, las braguitas rosadas y las caras de asombro de cada uno de los espectadores y cuando los unos fueron los otros abrieron las jaulas de las hambrientas fieras. Había sido absolutamente todo un clamoroso éxito.
Se la endiñó el 14 de Octubre de 2003 a las 05:35   [Koden]

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