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| Transcurría el año 2.000, más cerca de su fin que de su inicio, cuando hallábame yo tristemente y a mi pesar ingresado en un prestigioso centro hospitalario barcelonés, en periodo de rehabilitación, recuperándome de un accidente chunguillo. Para levantar la moral de la tropa se nos anunció la visita de una de las estrellas de la NBA del momento, el Sr. Kobe Bryant. He de reconocer que por aquel entonces yo no tenía gran conocimiento de tamaño personaje, pues a mí, con esto de la NBA, me ha pasado algo parecido que con EL PORNO, que me atraía más cuando era cuestión de quedarse los fines de semana hasta las tantas de la madrugada para ver un partido en diferido (de ahí que en mi cerebelo los jugadores de la enbiei se ubicarán perpétuamente 'Cerca de las estrellas'). El caso es que como Kobe tuvo a bien el realizar su benéfica visita el fin de semana, en el que se nos daba 'permiso' a los que ya estábamos en una parte avanzada del proceso de recuperación, decidí que me urgía más una visita a mi pueblo y a mi casa, de los que el destino me había tenido separado por largo periodo. Así que me quedé sin autógrafo, material deportivo que gentilmente repartió Bryant entre los asistentes, e incluso la oportunidad de jugar contra él o en su mismo equipo, un partidillo de Baloncesto adaptado, apasionante deporte mezcla de baloncesto y 'autos de choque', al que solíamos jugar un par de veces a la semana entre ingresados, y al que el carísmático personaje se 'adaptó' rápidamente según me contaron los testigos del evento. En fin, que yo me lo perdí, pero que por aquel entonces parecía que iba para buen chaval (o él o alguno de sus asesores) y según me contaron tuvo un comportamiento ejemplar con la gente, las pocas horas, eso sí, que gastó en el acto, pues al momento debía partir hacia Italia, creo, donde continuaría su gira benéfica. Siempre he pensado qué él raramente distinguíría después de esa gira cual de las ciudades visitadas estaba en un país u otro de Europa y blablablá, blablablá, blablablá... | ![]() |